El tomate seco: un fabuloso aliado de tu piel
Macerado de tomate, botox natural para tu piel
Anteriormente hablé de un ingrediente muy común que todos tenemos en nuestras cocinas, el tomate seco. Este fantástico ingrediente está lleno de propiedades y antioxidantes para la piel gracias al licopeno.
La extracción del licopeno del tomate seco se puede hacer a través de una maceración o una tintura. Hoy me centraré en la maceración, un método sencillo y barato al alcance de todos.
La maceración consiste en introducir el ingrediente del que queramos extraer sus propiedades en un aceite vegetal, es importante que la planta esté seca, ya que si no se puede estropear.
El aceite vegetal que vamos a utilizar dependerá de nuestras preferencias, o del tipo de cosmético que queramos elaborar. Podemos utilizar aceite de oliva, de girasol, de almendras, … y se recomienda que sea virgen y a ser posible ecológica.
La proporción es de 1 parte de planta por 4 o 5 partes de aceite vegetal.
El método de elaboración es sencillo:
En un bote de cristal seco desinfectado con alcohol, colocamos la planta seca.
Añadimos el aceite de vegetal hasta que la planta esté bien cubierta.
El modo rápido es poner el bote al baño maría durante 3 horas a fuego muy bajo, para que las propiedades se diluyan en el aceite.
La otra opción es, con el bote cerrado, dejar en un lugar a oscuras durante aproximadamente 2 semanas, removiendo diariamente.
Luego envasamos y etiquetamos.
Y ya lo tenemos listo para utilizar en la elaboración de nuestras cremas.